Hubo
un Señor "X" abuelo de un político actual,
que acostumbraba transportar por aquellos páramos, hojas de
coca.
La
gendarmería, Policía encargada de reprimir el contrabando lo tenía
acorralado, alertado, arrojó parte de la carga en el camino, entre
unos "tolares" cercanos.
El
resto de la carga fue disimulada en la pieza principal de la vivienda
rural anticipando la llegada de la Gendarmería, a la manera de improvisados
asientos, camuflados con gruesos pellones de oveja, en tanto ordenó carnear
y asar un cordero;
La
patrulla fue acogida con fingida alegría por el pícaro contrabandista,
invitándolos a compartir un asado en honor del Santo Patrono. Los
gendarmes agotados por el cansancio y el hastío que causa la altura,
abandonaron la cautela, aceptando el convite sin reservas.
El
cordero, víctima inesperada, desprendía un aroma tentador
desde el cercano fogón de la casa. Las autoridades, ingenuamente,
cometieron un error imperdonable, desconocer las fechas del santoral
local; El dueño de casa haciendo gala de una admirable sangre fría y
con una exagerada hospitalidad, hizo que los gendarmes tomaran asiento
en los comprometedores fardos de hojas de coca;
Seducidos
por el hambre y la fatiga le rindieron los honores gastronómicos
al asado de cordero, plato favorito del Norte, acompañado
de repetidos brindis de abundante vino. Finalizado el opíparo convite, los
gendarmes se retiraron agradecidos, tras las almibarada despedida
del dueño.

En la
estepa Puneña, los senderos son frecuentados por contrabandistas
y un encuentro fortuito no siempre es de buen augurio ; Cargas clandestinas
viajaban a lomo de burro , disimulada entre panes de sal , la "verde
hoja de coca" , hábito Coya milenario , mitiga el hambre
y el trabajo duro en las minas de oro y la minga de
la cosecha de la caña de azúcar en tiempo de la Colonia. Los contrabandistas
evitaban viajar a plena luz del día, lo hacían de noche y
al amanecer, descansaban en las hondonadas, aflojaban la carga y manean las
patas delanteras de los burros troperos asegurando un desbande.
Bety,
más de una vez tuvo que rehuir estos encuentros fortuitos, obligada,
porque era necesario ser prudente en esos lares.
En los
refugios cuando cae la noche en la Puna Jujeña y el viajero, descansa
a luz de un improvisado mechero, la aventuras del altiplano, cobran
vida, en los relatos de los lugareños, diluyéndose la frontera
entre la ficción y la realidad.
Tola: Planta
xerófila, propia de altiplano.
Minga: Sistema
cooperativo de trabajo de la época prehispánica